Friday, May 8, 2009

Benedicto XVI:La Iglesia puede desempeñar rol de paz en Medio Oriente

El papa Benedicto XVI dijo el viernes que tiene esperanzas que la iglesia pueda desempeñar un papel en el proceso de paz del Medio Oriente.

El Papa habló brevemente con periodistas antes de que su avión aterrizara en Amman, la capital de Jordania, donde inicia su primera visita por Medio Oriente que tambien lo llevara a Israel y a los territorios palestinos ocupados por Israel. El Papa no ha programado visitar la franja de Gaza, controlada por el grupo islámico Hamas.

Benedicto XVI dijo que la Iglesia Católica no es un poder político sino una fuerza espiritual y espera que pueda contribuir a los intentos por forjar la paz entre israelies y palestinos.

univision.com

Thursday, May 7, 2009

Si me conoces a mi, conoces al Padre

Juan 13, 16-20

«En verdad, en verdad os digo: no es más el siervo que su amo, ni el enviado más que el que le envía. «Sabiendo esto, dichosos seréis si lo cumplís. No me refiero a todos vosotros; yo conozco a los que he elegido; pero tiene que cumplirse la Escritura: El que come mi pan ha alzado contra mí su talón. «Os lo digo desde ahora, antes de que suceda, para que, cuando suceda, creáis que Yo Soy. En verdad, en verdad os digo: quien acoja al que yo envíe me acoge a mí, y quien me acoja a mí, acoge a Aquel que me ha enviado».

Reflexión

El Señor nos conoce, sabe que somos débiles, que somos pobres criaturillas, que podemos caer. Pero también sabe y nos lo ha dicho que no nos faltará su gracia porque Él nos ha elegido.

Cristo envía a sus mensajeros, a veces somos nosotros, debemos acogerlos. Porque al acoger a sus mensajeros acogemos también a Dios. Pero no debemos ser ingenuos acogiendo a pseudos-mensajeros, porque a veces son "lobos con piel de oveja" que diciéndose mensajeros de Dios pretenden arrancarnos nuestra fe Católica. ¿Cómo distinguirlos?

Aquellos que no sigan la doctrina verdadera de Cristo en las Escrituras y en la tradición de la Iglesia, quienes no siguen las enseñanzas del Papa, quienes se auto- roclaman nuevos profetas o nuevas religiones inspiradas por el Espíritu Santo...

Son tantos en el mundo actual los que se dicen enviados de Dios, pero son tan pocos los que en realidad escuchan a Dios. Abramos nuestro espíritu y nuestro ser entero a la gracia de Dios que se nos quiere presentar en este día. Sepamos acoger a todos como enviados de Dios, ya que Dios a veces se sirve de lo "que no es nada en el mundo para manifestarnos su poder". Y no ensordezcamos nuestro corazón cuando Él nos pide ser sus enviados.

catholic.net

Wednesday, May 6, 2009

Benedicto XVI viaja a Tierra Santa como peregrino de paz

Cuando quedan dos días para que Benedicto XVI pise Tierra Santa, ha querido dejar muy claro que los motivos de su viaje no son políticos, sino que se trata de una auténtica peregrinación de paz.

El pontífice pronunció un mensaje en inglés, transmitido por canales de televisión y radio, al final de la audiencia general de este miércoles, dirigido "a las poblaciones jordanas, israelíes y palestinas", en el que explica los motivos de este viaje que le llevará por Ammán, Jerusalén, Belén y Nazaret del 6 al 15 de mayo.


"Estoy deseando estar con vosotros y compartir vuestras aspiraciones y esperanzas, así como vuestras penas y dificultades", dice el Papa a sus inminentes anfitriones.

Y subraya: "Llegaré como peregrino de paz".

"Mi primera intención es visitar los lugares santificados por la vida de Jesús y rezar en ellos por el don de la paz y la unidad para vuestras familias y para aquellos que tienen su casa en Tierra Santa y en Oriente Medio".

El obispo de Roma ha querido subrayar que "entre los numerosos encuentros religiosos y cívicos que tendrán lugar en el curso de la semana, habrá reuniones con representantes de las comunidades musulmanas y judías que han dado grandes pasos en el diálogo y en el intercambio cultural".

"El Papa también ha enviado un saludo especial a los católicos de la región y ha pedido pido que os unáis conmigo en la oración para que la visita dé mucho fruto para la vida espiritual y cívica de todos los que viven en Tierra Santa".

"Que todos alabemos a Dios por su bondad. Que todos nosotros seamos personas de esperanza", deseó.

"Que todos nos mantengamos firmes en nuestro deseo y esfuerzos por la paz", concluyó el Papa.

zenit.org

Monday, May 4, 2009

«Sus ojos estaban ciegos y no eran capaces de reconocerlo»

Acabáis de escucharlo, amados hermanos: dos discípulos de Jesús iban por el camino y aunque no creían en él, hablaban sin embargo de él. El Señor se les apareció sin presentárseles bajo una forma que pudieran reconocerle. Así es que el Señor llevó a cabo en lo exterior, a los ojos del cuerpo, lo que en ellos se realizaba en el interior, a los ojos del corazón. En el interior de sí mismos, los discípulos amaban y dudaban al mismo tiempo; en lo exterior el Señor se les hizo presente sin manifestarles que era él. A los que hablaban de él, les ofreció su presencia; pero a los que dudaban de él, les escondió su familiar aspecto que les hubiera permitido reconocerlo.

Intercambió algunas palabras con ellos, les reprochó su lentitud en comprender, les explicó los misterios de la Santa Escritura que se referían a él. Y sin embargo, para el corazón de los discípulos, por su falta de fe, seguía siendo un extraño; hizo, pues, ademán de ir más lejos... La Verdad, siendo simple, nada hizo con doblez, sino que simplemente se manifestó a los discípulos en su cuerpo de la misma manera que estaba en su espíritu.

A través de esta prueba el Señor quería ver si los que todavía no le amaban como Dios, al menos, eran capaces de amarle como viajero. La Verdad caminaba con ellos; ellos no podían, pues, permanecer extraños al amor: le ofrecieron hospitalidad como se hace con un viajero. Porque, por otra parte, nosotros decimos que le ofrecieron hospitalidad siendo así que está escrito: «Lo apremiaron». Este ejemplo nos muestra bien a las claras que no sólo debemos ofrecer hospitalidad a los viandantes, sino que debemos hacerlo de manera apremiante.

Los discípulos, pues, ponen la mesa y ofrecen algo para comer; y Dios, a quien no habían reconocido durante la explicación de las Escrituras Santas, le reconocieron al partir el pan. No es, pues, escuchando los mandamientos de Dios que han sido iluminados sino poniéndolos en práctica.

iglesia.org

Sunday, May 3, 2009

El Papa a los niños españoles: “Hablad de Jesús con entusiasmo”

El Papa Benedicto XVI dirigió un cálido mensaje a los miles de niños españoles que participan este fin de semana en el III Encuentro Misionero, invitándoles a "hablar de Jesús con entusiasmo".

El mensaje, que se leyó este sábado por la tarde, tras un momento de oración organizado por la asociación Cristianos sin Fronteras, lo firma el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado, en nombre del Papa, y lo dirige a monseñor Francisco Pérez González, arzobispo de Pamplona y director de las Obras Misionales Pontificias en España.

En él, el Papa invita a los niños a "crecer en la amistad con Jesús, el amigo que nunca falla, mediante la oración y los sacramentos, para hablar de Él con entusiasmo a quienes tal vez no han tenido la alegría de conocerlo".

También les invita a "observar las diversas partes de la tierra, para tomar conciencia de sus bellezas y necesidades", en referencia a una de las actividades de la jornada, en la que se realizó una exposición sobre cada continente.

Invitó a los niños también a "ir asumiendo ya desde ahora la responsabilidad de llevar a todas ellas la luz del Evangelio y su mensaje de paz, así como la ayuda fraterna, especialmente a los más necesitados".

zenit.org

Saturday, May 2, 2009

¿También vosotros os quereis marchar?

Juan 6, 60-69

En aquel tiempo muchos discípulos de Jesús, al oírlo, dijeron: Este modo de hablar es inaceptable, ¿quién puede hacerle caso? Adivinando Jesús que sus discípulos le criticaban les dijo: ¿Esto os hace vacilar?, ¿ y si vierais al Hijo del hombre subir adonde estaba antes? El espíritu es quien da vida; la carne no sirve de nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y son vida. Y con todo, algunos de vosotros no creen.

Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo iba a entregar. Y dijo: Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede. Desde entonces muchos discípulos suyos se echaron atrás y no volvieron a ir con él. Entonces Jesús les dijo a los Doce: ¿También vosotros queréis marcharos? Simón Pedro le contestó: Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos. Y sabemos que Tú eres el Santo consagrado por Dios.

Reflexión

Varias personas piensan que la doctrina de la Iglesia es inaceptable. ¿Por qué el Papa no permite el aborto, ni la eutanasia, ni el uso de los preservativos? ¿Por qué los curas no pueden casarse? Y por eso muchos deciden dar la espalda a la Iglesia.

La historia se repite. Los discípulos de Jesús no podían con toda la doctrina. Sobre todo, aquello de comer el Cuerpo de Cristo. Por eso, muchos de ellos se echaron atrás y no volvieron a ir con Él. Jesús se quedaba solo. Cada uno prefería buscar la felicidad por su cuenta, al margen de la voluntad de Dios. Apenas le quedaba una docena de seguidores, sus apóstoles. “¿Y vosotros, también queréis marcharos?” Terrible pregunta. Pero estupenda respuesta: “¿A quien vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna.”

Es triste ver cómo miles de personas caen diariamente en manos de las sectas, buscando otras palabras diferentes a las de Cristo, que son las que defiende la Iglesia. Sin embargo, no debemos perder la esperanza de que un día se darán cuenta del engaño de esos grupos y decidirán regresar al seno de la familia católica, porque es allí donde se encuentran las verdaderas palabras de Jesús.

catholic.net

Friday, May 1, 2009

San José, Obrero



Fiesta instituida por Pío XII el 1 de mayo de 1955, para que -como dijo el mismo Pío XII a los obreros reunidos aquel día en la Plaza de San Pedro - "el humilde obrero de Nazaret, además de encarnar delante de Dios y de la Iglesia la dignidad del obrero manual, sea también el próvido guardián de vosotros y de vuestras familias".

San José, descendiente de reyes, entre los que se cuenta David, el más famoso y popular de los héroes de Israel, pertenece también a otra dinastía, que permaneciendo a través de los siglos, se extiende por todo el mundo. Es la de aquellos hombres que con su trabajo manual van haciendo realidad lo que antes era sólo pura idea, y de los que el cuerpo social no puede prescindir en absoluto. Pues si bien es cierto que a la sociedad le son necesarios los intelectuales para idear, no lo es menos que, para realizar, le son del todo imprescindibles los obreros. De lo contrario, ¿cómo podría disfrutar la colectividad del bienestar, si le faltasen manos para ejecutar lo que la cabeza ha pensado? Y los obreros son estas manos que, aun a través de servicios humildes, influyen grandemente en el desarrollo de la vida social. Indudablemente que José también dejaría sentir, en la vida de su pequeña ciudad, la benéfica influencia social de su trabajo.

Sólo Nazaret -la ciudad humilde y desacreditada, hasta el punto que la gente se preguntaba: "¿De Nazaret puede salir alguna cosa buena?"- es la que podría explicarnos toda la trascendencia de la labor desarrollada por José en su pequeño taller de carpintero, mientras Jesús, a su lado, "crecía en sabiduría, en estatura y en gracia delante de Dios y de los hombres".

En efecto, allí, en aquel pequeño poblado situado en las últimas estribaciones de los montes de Galilea, residió aquella familia excelsa, cuando pasado ya el peligro había podido volver de su destierro en Egipto. Y allí es donde José, viviendo en parte en un taller de carpintero y en parte en una casita semiexcavada en la ladera del monte, desarrolla su función de cabeza de familia. Como todo obrero, debe mantener a los suyos con el trabajo de sus manos: toda su fortuna está radicada en su brazo, y la reputación de que goza está integrada por su probidad ejemplar y por el prestigio alcanzado en el ejercicio de su oficio.

Es este oficio el que le hace ocupar un lugar imprescindible en el pueblo, y a través del mismo influye en la vida de aquella pequeña comunidad. Todos le conocen y a él deben acudir cuando necesitan que la madera sea transformada en objetos útiles para sus necesidades. Seguramente que su vida no sería fácil; las herramientas, con toda su tosquedad primitiva, exigirían de José una destreza capaz de superar todas las deficiencias de medios técnicos; sus manos encallecidas estarían acostumbradas al trabajo rudo y a los golpes, imposibles de evitar a veces. Habiendo de alternar constantemente con la gente por quien trabajaba, tendría un trato sencillo, asequible para todos. Su taller se nos antoja que debía de ser un punto de reunión para los hombres -al menos algunos- de Nazaret, que al terminar la jornada se encontrarían allí para charlar de sus cosas.

José, el varón justo, está totalmente compenetrado con sus conciudadanos. Éstos aprecian, en su justo valor, a aquel carpintero sencillo y eficiente. Aun después de muerto, cuando Jesús ya se ha lanzado a predicar la Buena Nueva, le recordarán con afecto: "¿Acaso no es éste el hijo de José, el carpintero?", se preguntaban los que habían oído a Jesús, maravillados de su sabiduría. Y, efectivamente, era el mismo Jesús; pero José ya no estaba allí. Él ya había cumplido su misión, dando al mundo su testimonio de buen obrero. Por eso la Iglesia ha querido ofrecer a todos los obreros este espectáculo de santidad, proclamándole solemnemente Patrón de los mismos, para que en adelante el casto esposo de María, el trabajador humilde, silencioso y justo de Nazaret, sea para todos los obreros del mundo, especial protector ante Dios, y escudo para tutela y defensa en las penalidades y en los riesgos del trabajo.

iglesia.org