Thursday, April 9, 2009
Jueves Santo
En aquel sagrado recinto vemos a Cristo rodeado de sus apóstoles junto a una mesa y le vemos tomar el pan y el cáliz en sus manos sacerdotales para convertirlos en su Cuerpo y en su Sangre divinos.
Jesucristo se nos presenta con todo el poder de que es verdadero Dios, por su milagro, por el dominio de su pena interna, por el infinito amor con que corresponde a la soledad de los sagrarios de todo el mundo y de todos los tiempos, a los sacrilegios y perversiones de los corazones de los hombres, al desamor, y a la tibieza de los malos cristianos que lo reciben con gran indiferencia.
San Pablo nos dice: Porque yo aprendí del Señor lo que también os tengo enseñado; y es que el Señor Jesús, la noche misma en que había de ser entregado, tomó el pan y dando gracias lo partió y dijo a sus discípulos: "Tomad y comed. Esto es mi cuerpo que por vosotros será entregado a la muerte. Haced esto en memoria mía". Y de la misma manera el cáliz, después de haber cenado, diciendo: "Este cáliz es el Nuevo Testamento en mi sangre. Haced esto cuantas veces lo bebiereis en memoria mía, pues todas las veces que comierais este pan o bebierais este cáliz, anunciareis la muerte del Señor hasta que venga.
Así es que, cualquiera que comiera este pan o bebiera el cáliz del Señor indignamente será reo del cuerpo y de la sangre del Señor. Porque quién lo come o bebe indignamente, se traga y bebe su propia condenación". (Cor, ll,2O-32).
Las palabras del Señor en esa noche son una promesa de amor de que jamás estaremos solos sin El, de que podremos alimentar nuestra alma y cuerpo con el mismo Dios nuestro Creador que se quedó en el Sagrario pero también palabras fuertes de una advertencia grave para que no tomemos a la ligera al acercarnos a recibirle sin que antes reconciliemos nuestro corazón, si le hemos ofendido gravemente, con el acto humilde de reconocer nuestros pecados en el Sacramento de la Penitencia.
Y de nuevo ante esta inconmensurable escena de amor en el noche del Jueves Santo podemos ver su rostro trasfigurado y sus ojos llenos de pesadumbre, su corazón dolorido y sus palabras misteriosas para quedarse por siempre, hasta la consumación de los siglos, entre los hombres
Caigamos de rodillas y pidámosle que nos alimente con su Eucaristía mientras recorremos el camino de la vida, que nos consuele en nuestras penas, que participe de nuestras alegría y que nos ayude a no perder la gracia para poderlo recibir frecuentemente y de una manera digna.
catholic.net
El Santo Triduo Pascual y la Indulgencia Plenaria
Obras que gozan del don de la Indulgencia Plenaria en Semana Santa:
Jueves Santo
1. Si durante la solemne reserva del Santísimo Sacramento, que sigue a la Misa de la Cena del Señor, recitamos o cantamos el himno eucarístico del «Tantum Ergo» («Adorad Postrados»).
2. Si visitamos por espacio de media hora el Santísimo Sacramento reservado en el Monumento para adorarlo.
Viernes Santo
1. Si el Viernes Santo asistimos piadosamente a la Adoración de la Cruz en la solemne celebración de la Pasión del Señor.
Sábado Santo
1. Si rezamos juntos el rezo del Santo Rosario.
Vigilia Pascual
1. Si asistimos a la celebración de la Vigilia Pascual (Sábado Santo por la noche) y en ella renovamos las promesas de nuestro Santo Bautismo.
Condiciones:
Para ganar la Indulgencia Plenaria además de haber realizado la obra enriquecida se requiere el cumplimiento de las siguientes condiciones:
a. Exclusión de todo afecto hacia cualquier pecado, incluso venial.
b. Confesión sacramental, Comunión eucarística y Oración por las intenciones del Sumo Pontífice. Estas tres condiciones pueden cumplirse unos días antes o después de la ejecución de la obra enriquecida con la Indulgencia Plenaria; pero conviene que la comunión y la oración por las intenciones del Sumo Pontífice se realicen el mismo día en que se cumple la obra.
Es oportuno señalar que con una sola confesión sacramental pueden ganarse varias indulgencias. Conviene, no obstante, que se reciba frecuentemente la gracia del sacramento de la Penitencia, para ahondar en la conversión y en la pureza de corazón. En cambio, con una sola comunión eucarística y una sola oración por las intenciones del Santo Padre sólo se gana una Indulgencia Plenaria.
La condición de orar por las intenciones del Sumo Pontífice se cumple si se reza a su intención un solo Padrenuestro y Avemaría; pero se concede a cada fiel cristiano la facultad de rezar cualquier otra fórmula, según su piedad y devoción.
iglesia.org
Wednesday, April 8, 2009
La traición de Judas
Entonces uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue donde los sumos sacerdotes,
y les dijo: ¿Qué queréis darme, y yo os lo entregaré? Ellos le asignaron treinta monedas de plata. Y desde ese momento andaba buscando una oportunidad para entregarle. El primer día de los Ázimos, los discípulos se acercaron a Jesús y le dijeron: ¿Dónde quieres que te hagamos los preparativos para comer el cordero de Pascua? El les dijo: Id a la ciudad, a casa de fulano, y decidle: El Maestro dice: Mi tiempo está cerca; en tu casa voy a celebrar la Pascua con mis discípulos.
Los discípulos hicieron lo que Jesús les había mandado, y prepararon la Pascua. Al atardecer, se puso a la mesa con los Doce. Y mientras comían, dijo: Yo os aseguro que uno de vosotros me entregará Muy entristecidos, se pusieron a decirle uno por uno: ¿Acaso soy yo, Señor? El respondió: El que ha mojado conmigo la mano en el plato, ése me entregará. El Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado! ¡Más le valdría a ese hombre no haber nacido!» Entonces preguntó Judas, el que iba a entregarle: ¿Soy yo acaso, Rabbí? Dícele: Sí, tú lo has dicho.
Reflexión
La traición de una persona querida trae siempre un dolor muy profundo. Jesús ha vivido este dolor sin una reacción irascible, sino que ha hecho todo lo posible por evitar la violencia con Judas de tal manera que, cuando éste llega a Getsemaní con una turba de gente armada, Jesús no rechaza el beso del traidor. Se limita a hacerle ver su error con los ojos de la conciencia y del corazón: “¿Con un beso traicionas al Hijo del Hombre?”.
Es paradójico que un beso, un gesto afectivo, llegue a ser un acto de traición. Existe una bella oración que se recita en la Iglesia Oriental tomada de la antigua liturgia de san Juan Crisóstomo. Dice así: “Hijo de Dios, hazme hoy partícipe de tu místico convite, porque no revelaré el Misterio a tus enemigos, ni te daré el beso de Judas. Más bien, como el buen ladrón, te pido que te acuerdes de mí, Señor, cuando estés en tu Reino”.
Pidamos hoy la gracia de ser siempre fieles al amor del maestro y busquemos en Él la luz para realizar la voluntad de Dios.
catholic.net
Tuesday, April 7, 2009
«La casa se llenó de la fragancia del perfume»
Es lo que se dice en el Cantar de los Cantares: «Tu nombre es un perfume que se expande; por eso te aman las doncellas. Llévame en pos de ti: ¡Corramos!» (1,3-4). Mientras el perfume permanecía encerrado, mientras Dios no era conocido en Judea, mientras su nombre sólo era grande en Israel (Sl 75,2) las doncellas no seguían a Jesús. Pero desde que se derramó por el mundo entero, las almas de los creyentes han seguido al Salvador... Rompió su frasco de alabastro para que todos se aprovecharan del perfume...; este acto nos recuerda al grano se trigo que «si no cae en tierra y muere, no da fruto» (Jn 12,24); de la misma manera, si no se rompe el frasco, no nos podemos ungir con el perfume.
Esta mujer no es la misma que es nombrada en otro evangelio por haber lavado los pies del Señor (Lc 7,38). Porque esta mujer que hasta entonces era un pecadora de mala vida..., inunda con sus lágrimas los pies del Salvador y se los seca con su cabellos; pero no es más que en apariencia que lava los pies del Salvador, porque en realidad es ella la que se lava de sus pecados...
Que os ocurra lo mismo a vosotros que vais a recibir el bautismo: puesto que todos somos pecadores y «nadie es puro, aunque su vida dure tan sólo un día» (Jb 14,4 LXX)..., comenzad por agarrar los pies del Salvador, lavadlos con vuestras lágrimas, enjugádselos con vuestros cabello; cuando hayáis hecho esto, entonces le tocaréis la cabeza, tal como lo hace la mujer en Marcos. En el momento de bajar a la fuente de la vida con el Salvador, debéis fijaros cómo el perfume llega a la cabeza del Salvador. Porque «si la cabeza de todo hombre es Cristo» (1C 11,3), también vuestra cabeza debe estar perfumada, pues por el bautismo recibiréis esta unción.
iglesia.org
Monday, April 6, 2009
Jóvenes españoles adelantan al Papa el ambiente de la Jornada de Madrid 2011
La cruz había sido entregada el domingo por una delegación proveniente de Sydney, después de la ceremonia del Domingo de Ramos en la Plaza de San Pedro. El próximo Viernes Santo peregrinará por las calles de Madrid y durante estos dos años restantes para la Jornada, recorrerá diferentes ciudades españolas.
Una audiencia festiva y espiritual
Al grito de "Viva el Papa, Olé", "Viva el Papa, Benedicto," "viva el Cardenal Rouco", los jóvenes españoles se preparaban desde las 9:30 de la mañana dentro del Aula Pablo VI para la audiencia que comenzó a las 11 de la mañana.
Ondeaban las banderas de España, se escuchaban los aplausos, las consignas y las panderetas. Dentro del aula sobresalían dos abanicos gigantes que decían "España con el Papa". Algunos jóvenes aplaudían, hacían la ola y bailaban en trenecito. Un grupo más le cantaba a María de la Almudena.
"Muchos jóvenes españoles no pudieron venir a Roma. Se han quedado tristemente en casa, pero van a recibir la cruz. Más tarde, ésta va a pasar por toda España donde toda la gente aspira verla", explicó a ZENIT Santiago Diego Pérez, uno de los jóvenes españoles perteneciente a la delegación de la juventud de la arquidiócesis de Madrid.
"La cruz es un símbolo de que la Iglesia está joven. Hay gente que ya está preparándose, que tiene ilusión para que esta llama no se apague", aseguró el joven.
Para Verónica Montero, de 23 años, perteneciente al Camino Neocatecumenal, la Jornada Mundial de la Juventud es una oportunidad para mostrar una fe viva en su país: "creo que es importantísimo que la sociedad española vea esta Iglesia que es una madre, que te cuida, te acoge y te muestra a Jesús, quien está por encima de tantas ambiciones como el dinero o el ser el primero de la clase".
Por su parte, Fulgencio, un joven sacerdote, quien vino con un grupo de 70 jóvenes de la parroquia santa Teresa Benedicta de la Cruz de Madrid, aseguró a ZENIT: "Es muy hermoso ver que la cruz atraviesa todos los mares, desde Sydney hasta Madrid. Espero que Madrid 2011 anime a mucha gente: desde los gobernantes hasta los mismos miembros de la Iglesia".
Después de la alegría y el jolgorio con la que esperaban al Papa, los jóvenes escucharon atentos y reverentes la intervención del pontífice en español: "La preparación de la Jornada Mundial de la Juventud, cuyos trabajos habéis comenzado con mucha ilusión y entrega, serán recompensados con el fruto que pretenden estas Jornadas: renovar y fortalecer la experiencia del encuentro con Cristo muerto y resucitado por nosotros".
"El Papa está con nosotros, nos dijo que somos la base que tenemos que sostener la Iglesia. Nos ha llamado y hemos acudido sin miedo", afirmó el joven Juan Serrat de la parroquia San Juan de la Cruz en Madrid.
Juan, junto con un grupo reducido de jóvenes, después de la audiencia, pudo ver de cerca al Papa, darle la mano y dirigirle algunas palabras: "Ha sido muy emocionante. No sabes cómo reaccionar. Benedicto XVI es un Papa maravilloso. Me habló y me preguntó por la camiseta que tenía puesta, le dije que es la que tendremos en la Jornada Mundial de 2011".
"El Papa Benedicto XVI ama a los jóvenes. Mostraremos la cruz donde se encuentra clavada la salvación del mundo sin temor alguno", concluyó el cardenal Ruoco Varela durante la audiencia.
"Cultivad las iniciativas que permitan a los jóvenes sentirse miembros de la Iglesia, en plena comunión con sus pastores y con el Sucesor de Pedro", dijo el Papa Benedicto XVI a los jóvenes españoles.
zenit.org
Saturday, April 4, 2009
Domingo de Ramos
Los que iban delante y detrás de Jesús gritaban:
"¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!"
Entró a la ciudad de Jerusalén, que era la ciudad más importante y la capital de su nación, y mucha gente, niños y adultos, lo acompañaron y recibieron como a un rey con palmas y ramos gritándole “hosanna” que significa “Viva”. La gente de la ciudad preguntaba ¿quién es éste? y les respondían: “Es el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea”. Esta fue su entrada triunfal.
La muchedumbre que lo seguía estaba formada por hombres, mujeres y niños, cada uno con su nombre, su ocupación, sus cosas buenas y malas, y con el mismo interés de seguir a Jesús. Algunas de estas personas habían estado presentes en los milagros de Jesús y habían escuchado sus parábolas. Esto los llevó a alabarlo con palmas en las manos cuando entró en Jerusalén.
Fueron muchos los que siguieron a Cristo en este momento de triunfo, pero fueron pocos los que lo acompañaron en su pasión y muerte.
Mientras esto sucedía, los sacerdotes judíos buscaban pretextos para meterlo en la cárcel, pues les dio miedo al ver cómo la gente lo amaba cada vez más y como lo habían aclamado al entrar a Jerusalén.
¿Qué significado tiene esto en nuestras vidas?
Es una oportunidad para proclamar a Jesús como el rey y centro de nuestras vidas. Debemos parecernos a esa gente de Jerusalén que se entusiasmó por seguir a Cristo. Decir “que viva mi Cristo, que viva mi rey...” Es un día en el que le podemos decir a Cristo que nosotros también queremos seguirlo, aunque tengamos que sufrir o morir por Él. Que queremos que sea el rey de nuestra vida, de nuestra familia, de nuestra patria y del mundo entero. Queremos que sea nuestro amigo en todos los momentos de nuestra vida.
Explicación de la Misa del Domingo de Ramos
La Misa se inicia con la procesión de las palmas. Nosotros recibimos las palmas y decimos o cantamos “Bendito el que viene en el nombre del Señor”. El sacerdote bendice las palmas y dirige la procesión. Luego se comienza la Misa. Se lee el Evangelio de la Pasión de Cristo.
Al terminar la Misa, nos llevamos las palmas benditas a nuestro hogar. Se acostumbra colocarlas detrás de las puertas en forma de cruz. Esto nos debe recordar que Jesús es nuestro rey y que debemos siempre darle la bienvenida en nuestro hogar. Es importante no hacer de esta costumbre una superstición pensando que por tener nuestra palma, no van a entrar ladrones a nuestros hogares y que nos vamos a librar de la mala suerte.
Oración para poner las palmas benditas en el hogar:
Bendice Señor nuestro hogar.
Que tu Hijo Jesús y la Virgen María reinen en él.
Por tu intercesión danos paz, amor y respeto,
para que respetándonos y amándonos
los sepamos honrar en nuestra vida familiar,
Sé tú, el Rey en nuestro hogar.
Amén.
catholic.net
Semana Santa
CONOZCAMOS
NUESTRA FE CATÓLICA
La Pasión de Jesucristo
Llega una SEMANA SANTA más. Esta semana no es de vacaciones, de diversión... los católicos recordamos la MUERTE DE JESÚS.
¡ Tenemos ganas de que esta Semana Santa sea diferente a la de otros años, queremos vivirla profundamente !
- Hemos preparado para ti, un recorrido por la PASIÓN DE JESÚS, ¿Cómo fue, qué pasó, qué sintió Él?, ¿Qué puedes decirle en cada momento?
PASIÓN DE JESÚS
1) ORACIÓN EN EL HUERTO:
- Entonces vino Jesús con ellos a un lugar llamado Getsemaní y les dijo: Siéntense aquí mientras yo voy a orar.
Señor: ayúdame como tú, a nunca alejarme de la oración. Enséñame a rezar y a orar.
- Y tomando consigo a Pedro, Santiago y Juan, comenzó a sentir temor y angustia y les decía: Triste está mi alma hasta la muerte, permanezcan aquí y velen.
Señor: me duele verte tan triste, hoy que te acompaño en tu pasión, quiero decirte que te amo y que estoy contigo.
- Y adelantándose un poco, se acostó sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, aparta de mí este cáliz; sin embargo, no se haga como yo quiero, sino como quieres Tú.
Señor: ayúdame a que cuando yo sufra o cuando le pida algo a Dios, siempre le diga como Tú: hágase tu voluntad y no la mía.
- Entonces se le apareció un ángel del cielo que le confortaba.
Gracias Dios mío, porque Tu nunca nos dejas solos cuando sufrimos, siempre nos mandas consuelo y fuerzas.
- Regresó a donde sus discípulos y los encontró dormidos y dijo a Pedro: Simón, ¿duermes? ¿Ni una hora has podido velar conmigo? Velad y orad para que no entréis en tentación.
Perdóname Jesús, cuántas veces me ha vencido la flojera y no he hecho eso que Tú me pedías. Que nunca deje de orar para que sea fuerte cuando tenga una tentación.
2) NEGACIÓN DE PEDRO:
- Entonces llegaron los soldados al huerto, le prendieron y le llevaron a la casa de Caifás, el pontífice. Pedro le siguió de lejos y entrando se sentó con los criados para ver el desenlace. Una sierva le dijo a Pedro: Tú estabas con Jesús, eres de ellos. Pedro lo negó tres veces diciendo: no conozco a ese hombre que ustedes dicen.
Entonces cantó el gallo, y Pedro se acordó que Jesús le había dicho: Antes de que cante el gallo, me habrás negado tres veces. Después, salió y lloró amargamente.
Perdóname Jesús, yo también te he negado, he dicho que todo lo tuyo no me importa tanto, me ha dado pena decir que soy seguidor tuyo.
¿ Por qué me importará más lo que piensen los demás, que lo que Tú piensas de mí?
3) PILATOS SE LAVA LAS MANOS :
- Llevaron entonces a Jesús ante los sacerdotes judíos y después ante Pilatos (que era como el gobernador). Pilatos les dijo: Me han traído este hombre como alborotador del pueblo, más no he hallado delito alguno contra Él. Entonces todos empezaron a gritar ¡Crucifícale! ¡Crucifícale!
Entonces Pilatos tomó agua y se lavó las manos delante de la muchedumbre diciendo: Yo soy inocente de esta sangre.
¿ Por qué Señor algunas veces seré como Pilatos, cobarde ? Sabiendo que algo está mal hecho, lo hago y me lavo las manos. Ayúdame Jesús a ser valiente para hacer siempre lo correcto, lo que Tú me has enseñado.
4) JESÚS ES AZOTADO Y LE PONEN
UNA CORONA DE ESPINAS:
- Jesús fue azotado hasta quedar su cuerpo en carne viva, después los soldados lo llevaron dentro y reuniendo a toda la corte, le vistieron con una capa y le enterraron en la cabeza una corona hecha de espinas. Más sangre, más dolor. Después comenzaron a burlarse de Él, le herían en la cabeza con una caña y le escupían, e hincando la rodilla le decían: Salve rey de los judíos.
Mi querido Jesús: me duele tanto verte asì, humillado, pisoteado, azotado, sangrando por dentro y por fuera. Los hombres a quienes tanto amas, te hemos pagado así.
Tú, siendo Dios no tenías necesidad de sufrir todo eso, pero quisiste hacerlo por todos los hombres, ¡ por mí !... porque sabías que con tu sufrimiento se me perdonarían todos mis pecados. Pagaste con tu sangre el precio de mi salvación. ¡ Gracias Jesús por amarme tanto !
5) JESÚS CARGA SU CRUZ:
- Tomaron a Jesús, que llevando su cruz, caminò hacia el sitio llamado Calvario.
Jesús no puedes más y, aún así, cargas tu cruz, caes y te vuelves a levantar... Enséñame a mí a llevar mi cruz, mis penas, mis dificultades con valor como tú y enséñame a levantarme cada vez que caiga.
- Echaron mano de un hombre llamado Simón de Cirene para que le ayudara a llevar la cruz.
Señor, yo puedo ser Simón de Cirene acompañarte para cargar tu cruz. Yo puedo rezar y ofrecerte sacrificios para consolarte, para demostrarte mi amor, para hacer más pequeño ese inmenso dolor que sientes. Dame la fortaleza también Señor para ayudar a mis hermanos que sufren a llevar su cruz con amor.
6) JESÚS ES CRUCIFICADO :
- Llegando al lugar, le crucificaron, clavaron sus manos y sus pies a la cruz. Siguieron burlándose de Él, diciéndole: Si eres el hijo de Dios, sálvate a ti mismo.
Jesús dijo: Padre, perdònalos, porque no saben lo que hacen.
Cuanto dolor, cuanta crueldad, cuanta burla y
Tú, Jesús, todavía nos perdonas, nos disculpas.
Gracias porque yo peco y me vuelves a perdonar una y otra vez. ¡ De que tamaño será, Señor, tu amor por mí! Enséñame a perdonar a mis hermanos como Tú me perdonas a mi.
7) JESÚS NOS DEJA A SU MADRE :
Estaban junto a la cruz su Madre y Juan su discípulo a quien amaba. Dijo Jesús: Mujer, he ahì a tu hijo. Luego dijo a Juan: He ahí a tu Madre.
Con esto Jesús quisiste antes de irte de este mundo, dejar a María como madre de todos los hombres. ¡Todavía nos regalaste lo más querido para ti, a tu madre! Te prometo Señor, querer mucho a la Virgen, tu Madre.
8) JESÚS MUERE EN LA CRUZ :
Jesús con voz fuerte dijo: Todo está consumado, en tus manos entrego mi espíritu y murió...
Señor, ojalá yo pueda el día de mi muerte decir al Padre: Padre, he acabado todo lo que tú me pediste, entrego mi alma en tus manos.
9) AL TERCER DIA JESÚS RESUCITÓ:
Jesús fue sepultado y pusieron soldados afuera de la tumba. Al amanecer del tercer día, fueron María Magdalena con la otra María a ver el sepulcro. Vino un gran terremoto, un ángel bajó del cielo y dijo: No teman, al que buscan no està aquì, ha resucitado, segùn lo habìa dicho.
Más tarde Jesús se les presentó a las mujeres y después a los discípulos varias veces.
¡ Que alegría Señor! Has triunfado, has acabado con la muerte. Gracias a ti yo podré también cuando muera, resucitar y vivir para siempre contigo y con el Padre en el cielo.
¡ Gracias Jesús por venir al mundo, por sufrir y resucitar por mí!
laverdadcatolica.org
¡FELIZ SEMANA SANTA!