Saturday, May 2, 2009

¿También vosotros os quereis marchar?

Juan 6, 60-69

En aquel tiempo muchos discípulos de Jesús, al oírlo, dijeron: Este modo de hablar es inaceptable, ¿quién puede hacerle caso? Adivinando Jesús que sus discípulos le criticaban les dijo: ¿Esto os hace vacilar?, ¿ y si vierais al Hijo del hombre subir adonde estaba antes? El espíritu es quien da vida; la carne no sirve de nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y son vida. Y con todo, algunos de vosotros no creen.

Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo iba a entregar. Y dijo: Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede. Desde entonces muchos discípulos suyos se echaron atrás y no volvieron a ir con él. Entonces Jesús les dijo a los Doce: ¿También vosotros queréis marcharos? Simón Pedro le contestó: Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos. Y sabemos que Tú eres el Santo consagrado por Dios.

Reflexión

Varias personas piensan que la doctrina de la Iglesia es inaceptable. ¿Por qué el Papa no permite el aborto, ni la eutanasia, ni el uso de los preservativos? ¿Por qué los curas no pueden casarse? Y por eso muchos deciden dar la espalda a la Iglesia.

La historia se repite. Los discípulos de Jesús no podían con toda la doctrina. Sobre todo, aquello de comer el Cuerpo de Cristo. Por eso, muchos de ellos se echaron atrás y no volvieron a ir con Él. Jesús se quedaba solo. Cada uno prefería buscar la felicidad por su cuenta, al margen de la voluntad de Dios. Apenas le quedaba una docena de seguidores, sus apóstoles. “¿Y vosotros, también queréis marcharos?” Terrible pregunta. Pero estupenda respuesta: “¿A quien vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna.”

Es triste ver cómo miles de personas caen diariamente en manos de las sectas, buscando otras palabras diferentes a las de Cristo, que son las que defiende la Iglesia. Sin embargo, no debemos perder la esperanza de que un día se darán cuenta del engaño de esos grupos y decidirán regresar al seno de la familia católica, porque es allí donde se encuentran las verdaderas palabras de Jesús.

catholic.net

Friday, May 1, 2009

San José, Obrero



Fiesta instituida por Pío XII el 1 de mayo de 1955, para que -como dijo el mismo Pío XII a los obreros reunidos aquel día en la Plaza de San Pedro - "el humilde obrero de Nazaret, además de encarnar delante de Dios y de la Iglesia la dignidad del obrero manual, sea también el próvido guardián de vosotros y de vuestras familias".

San José, descendiente de reyes, entre los que se cuenta David, el más famoso y popular de los héroes de Israel, pertenece también a otra dinastía, que permaneciendo a través de los siglos, se extiende por todo el mundo. Es la de aquellos hombres que con su trabajo manual van haciendo realidad lo que antes era sólo pura idea, y de los que el cuerpo social no puede prescindir en absoluto. Pues si bien es cierto que a la sociedad le son necesarios los intelectuales para idear, no lo es menos que, para realizar, le son del todo imprescindibles los obreros. De lo contrario, ¿cómo podría disfrutar la colectividad del bienestar, si le faltasen manos para ejecutar lo que la cabeza ha pensado? Y los obreros son estas manos que, aun a través de servicios humildes, influyen grandemente en el desarrollo de la vida social. Indudablemente que José también dejaría sentir, en la vida de su pequeña ciudad, la benéfica influencia social de su trabajo.

Sólo Nazaret -la ciudad humilde y desacreditada, hasta el punto que la gente se preguntaba: "¿De Nazaret puede salir alguna cosa buena?"- es la que podría explicarnos toda la trascendencia de la labor desarrollada por José en su pequeño taller de carpintero, mientras Jesús, a su lado, "crecía en sabiduría, en estatura y en gracia delante de Dios y de los hombres".

En efecto, allí, en aquel pequeño poblado situado en las últimas estribaciones de los montes de Galilea, residió aquella familia excelsa, cuando pasado ya el peligro había podido volver de su destierro en Egipto. Y allí es donde José, viviendo en parte en un taller de carpintero y en parte en una casita semiexcavada en la ladera del monte, desarrolla su función de cabeza de familia. Como todo obrero, debe mantener a los suyos con el trabajo de sus manos: toda su fortuna está radicada en su brazo, y la reputación de que goza está integrada por su probidad ejemplar y por el prestigio alcanzado en el ejercicio de su oficio.

Es este oficio el que le hace ocupar un lugar imprescindible en el pueblo, y a través del mismo influye en la vida de aquella pequeña comunidad. Todos le conocen y a él deben acudir cuando necesitan que la madera sea transformada en objetos útiles para sus necesidades. Seguramente que su vida no sería fácil; las herramientas, con toda su tosquedad primitiva, exigirían de José una destreza capaz de superar todas las deficiencias de medios técnicos; sus manos encallecidas estarían acostumbradas al trabajo rudo y a los golpes, imposibles de evitar a veces. Habiendo de alternar constantemente con la gente por quien trabajaba, tendría un trato sencillo, asequible para todos. Su taller se nos antoja que debía de ser un punto de reunión para los hombres -al menos algunos- de Nazaret, que al terminar la jornada se encontrarían allí para charlar de sus cosas.

José, el varón justo, está totalmente compenetrado con sus conciudadanos. Éstos aprecian, en su justo valor, a aquel carpintero sencillo y eficiente. Aun después de muerto, cuando Jesús ya se ha lanzado a predicar la Buena Nueva, le recordarán con afecto: "¿Acaso no es éste el hijo de José, el carpintero?", se preguntaban los que habían oído a Jesús, maravillados de su sabiduría. Y, efectivamente, era el mismo Jesús; pero José ya no estaba allí. Él ya había cumplido su misión, dando al mundo su testimonio de buen obrero. Por eso la Iglesia ha querido ofrecer a todos los obreros este espectáculo de santidad, proclamándole solemnemente Patrón de los mismos, para que en adelante el casto esposo de María, el trabajador humilde, silencioso y justo de Nazaret, sea para todos los obreros del mundo, especial protector ante Dios, y escudo para tutela y defensa en las penalidades y en los riesgos del trabajo.

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Thursday, April 30, 2009

Si comes de este pan, vivirás para siempre

Juan 6, 44-51
«Nadie puede venir a mí, si el Padre que me ha enviado no lo atrae; y yo le resucitaré el último día. Está escrito en los profetas: Serán todos enseñados por Dios. Todo el que escucha al Padre y aprende, viene a mí. No es que alguien haya visto al Padre; sino aquel que ha venido de Dios, ése ha visto al Padre.

En verdad, en verdad os digo: el que cree, tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron el maná en el desierto y murieron; este es el pan que baja del cielo, para que quien lo coma no muera. Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo.»

Reflexión
Tenemos hambre, hambre de Dios. Necesitamos el pan de vida eterna. Quizás hemos probado otros “banquetes” y hemos descubierto que no sacian nuestro deseo plenamente. Pero Cristo se revela como el alimento que necesitamos, el único que puede colmar nuestras necesidades y darnos la fuerza para el camino.

El Catecismo de la Iglesia Católica nos enseña que en la comunión recibimos el pan del cielo y el cáliz de la salvación, el Cuerpo y la Sangre de Cristo que se entregó para la vida del mundo (cfr. CIC 1355).

Como el cuerpo es sostenido por el alimento, así nuestra alma necesita de la Eucaristía. Cristo baja del cielo al altar, por manos del sacerdote. Viene a nosotros y espera que también nosotros vayamos a El, que le busquemos con frecuencia para recibirle, para visitarle en el Sagrario.

Es pan de vida eterna, según su promesa: “Que todo el que ve al Hijo y cree en El tenga la vida eterna”. Quien vive sostenido por la Eucaristía, crece progresivamente en unión con Dios, y viéndole en este mundo bajo el velo de las especies del pan y el vino, nos preparamos para contemplarle cara a cara en la vida futura.
catholic.net

30 de Abril, San Pío V, Papa




Miguel Ghislieri nació en 1504 en Bosco, en la diócesis de Tortona y tomó el hábito de Santo a los 14 años en el convento de Voghera. En 1556, fue elegido obispo de Nepi y Sutri y al año siguiente, fue nombrado, Inquisidor General y Cardenal. El santo tomó el nombre de Pío V desde el primer momento de su Pontificado (1565) y puso de manifiesto que estaba decidido aplicar no solo la letra sino también el espíritu del Concilio de Trento. En 1568 se publicó en nuevo Breviario, en el cual se omitía las fiestas y extravagantes leyendas de algunos santos y se daba a las lecciones de la Sagrada Escritura su verdadero lugar. Además, se terminó el catecismo que el Concilio de Trento había mandado a redactar y el Pontífice mandó a traducirlo en diferentes lenguas.

El éxito del Papa se debió en gran parte, a la veneración que el pueblo le profesaba por su santidad; su oración era fervorosa y frecuentemente visitaba a los hospitales y asistía personalmente a los enfermos. Sin embargo, durante su pontificado, el Papa tuvo que enfrentar dos grandes amenazas: la difusión del protestantismo y las invasiones de los turcos, frente a lo cual trabajó incansablemente. En 1572, el Papa sufrió el violento ataque de una dolorosa enfermedad que le produjo la muerte el 1 de mayo del mismo año, a los 68 años de edad.

iglesia.org

Wednesday, April 29, 2009

Doing The Right Thing with Julie Newmar

photo by: Alan Mercer

When I started working with Julie Newmar two years ago I knew she was an icon of femininity and beauty, but I did not know she was so ‘entirely unique’ and ‘genuinely special.’ Julie does seem to exist in a bit higher realm than most people. I am always elevated when I see her. At the same time she is a very deep thinker. She is exceptionally brilliant in so many ways.
I could not have imagined how easy she is to love and luckily I don’t have to. Now I love and adore her for the gifted human being she is.
The gardens are world famous and it’s always a pleasure to be with Julie in her most comfortable place on earth.

AM: What possessed you to start writing?

JN: I guess it’s like finding oil. It just flows up… towards you and then it gets in your face. It kind of oozes… into your consciousness and at some point you grab a pencil and a paper… and keep it by your bed and start taking notes.

AM: That’s how you started?

JN: Now I’ve gotten to the point where I have an editor because I have to get better. I have to improve for my sake. The heartland is there, the juice for the writing, the ideas. I’m a good picture maker with words. I’m also good in bringing to life through description.

AM: Is that a natural talent for you?

JN: I think it helps being an actress where you ‘phys-i-cal-ize’ the words to the point where you know you’ve reached an audience. You want reaction and that’s what we all feed off of, not just admiration anymore, but reaction, how to move people. There it is. So writing is essentially telling our own story. I know why I write! Most people live to eat and I write to know.

AM: That reminds me of the beautiful Christmas card you sent last year.

JN: You are a blessed angel for calling it beautiful. It was hell to reproduce. First of all I stole the image. Here we were at the end of this disastrous, greedy debacle in the financial world and I wanted a sense of hope, that wonderful word… so I looked for a photograph with a sky that had clouds clearing away with the sun about to come through.

AM: The message is so powerful. (It’s the age of magnificent progress. See it. Feel it. Be it.) You are always such an inspiration. I took the card and cut it in half so you can see the photo and the message and I matted and framed it.

JN: You did!?!

AM: I keep it right by the front door so I see it every time I leave the house. It’s just so powerful.

JN: Oh my goodness. Thanks….until next Christmas! (Laughing) Thanks for the encouragement my dear friend.

AM: I believe you met Dita Von Teese and Ava Garter at that last party. You know they love you! They adore you beyond belief. Ava said she was cat woman for several years in a row because of you.

JN: I’m the Halloween kid.

AM: How does it feel to you to know that you inspire legions of fans?

JN: Excellent. It’s the way life should be for those of us who are out there among the antiques surviving.

AM: One of the things you have written about is aging gracefully. Is that something that you feel a calling for?

JN: You bet! You better be. You just notice it, where we are. We notice how important it is to do the right thing. All the things our parents taught us, and if they didn’t teach us, it is three times as hard to learn. If you are not doing the right thing you won’t make it long after the age of fifty. I guarantee you if you are not doing the right thing.

AM: I agree.

JN: A lot of that is not, me first. It’s not… I’m the greatest. Do the right thing. Then the power within you becomes tangible and you can draw on it.

AM: If I am hearing you correctly you are saying that with every year on earth one becomes more spiritually aware.

JN: Usually that’s how it happens because you are not running the four minute mile. You are not breaking records physically so you begin to notice that what you are predominantly is much bigger than physical. Your ideal when you die, and you don’t die, based on what I said…if you have been listening.

AM: How do you describe it?

JN: I’m going to lift off. Let’s put it that way. The sheer joy of happiness, you did it right, everything has been fun…I’m smiling. I am happy…blessed dreams…and I am in a different space. No hospitals, no drugs…we aspire to that. That is a good goal for your finale of finales. It keeps you on the path, if you know what I mean.

AM: Do you feel like a spiritual leader?

JN: I’m not a spiritual leader. I am a spiritual being. I respond to you as the spiritual you. It’s the person I’d rather play with. I’m not going to compete with you or anyone else. I’m not even going to compete with myself. I’d lose. All you can hope to do in life is know that tomorrow is better “somewhere.” Why repeat what you’ve already done anyway and “listen.” I like your questions. They are very interesting.

AM: Thank you. I’d like to know what it feels like at seventy-five to look back over your accomplishments. Do they have the same meaning they have always had or do they have less meaning…or more?

JN: Good question. The answer is yes, they have more meaning because there is a ‘buoyancy’ that these accomplishments give my life today, at this moment. Sure I failed at times and boy did I learn fast not to make the same mistakes again.

AM: Have you always been interested in gardening?

JN: The answer that is clearest to me is that in a garden I was always happiest with my father.

AM: Does your garden remind you of your father?

JN: Any garden reminds me of my father because he built the three story house we lived in. It was built on a hill towards Los Feliz. It looked out over the entire city of Los Angeles. You could even see the Pacific Ocean. We watched Bel Air burning. It was an inspiring place to grow up.

AM: I find it interesting that you say the garden reminds you of your father. Wasn’t he the more cut and dry personality? Wasn’t your mother the more nurturing?

JN: Mother was more companionate. Dad was always, ‘Get up and do this!’ He was a football coach. That’s why I still have a straight spine. I do not slump. Do not put me in a C-shaped chair.

AM: When did you become known for your gardens?

JN: I would put plants on balconies when I traveled and stayed in Hotels. I would grow anything anywhere. I love to touch these things that God made. Every leaf is different. Every flower is different, all the colors and the combinations and the ‘this and that.’ You get down in the grass and you see the stuff that’s growing at the low level. My goodness is that something to behold! I can’t get enough of what grows on this earth. So what I do here is assemble it. We go to all the nurseries and we find out what’s new.

AM: Do you spend a lot of time going to nurseries?

JN: Not anymore. I’ve got someone far more talented than I who knows all the Latin names way beyond me in experience and intelligence. Now I’m the one who is on the lucky side. This really is one of the most beautiful gardens in all of California. Let’s brag a bit. For its size, it’s probably the most beautiful garden. It’s always beautiful here. There is always something blooming. Every morning I go out and see something new.

photo by: Alan Mercer


For more information about Julie Newmar please visit her web sites http://www.julienewmarwrites.com/ and http://www.julienewmar.com/

Servicio Sacerdotal Nocturno de Urgencia

En diversas diócesis de Argentina ha surgido una respuesta a una necesidad real. De modo similar a las farmacias de turno o los médicos de guardia, se ha creado el Servicio Sacerdotal Nocturno de Urgencia "San Camilo de Lelis".

Se trata de una institución de la Iglesia a nivel diocesano, en la que colaboran sacerdotes y laicos.

La iniciativa surgió a raíz de un caso de necesidad, informa a ZENIT Jorge Rubén Yagüe, secretario de prensa de este servicio.

El doctor Armando César Sánchez, de la ciudad de Córdoba, tenía a su padre enfermo y en la madrugada este se puso muy grave, por lo cual su hijo quiso que recibiera el sacramento de la Unción de los enfermos.

Comenzó a llamar por teléfono a su parroquia y recorrió conventos y parroquias pero no obtuvo respuesta. Realmente desanimado prefirió volver al lado del enfermo y en ese camino de regreso a la casa, prestó atención a los letreros luminosos: "Farmacia de turno", "Médico de guardia", "Florería de turno".

Entonces se dijo: ¿Por qué si hay policía, bomberos, médicos, veterinarios, mecánicos etc. de guardia, cómo no hay sacerdotes? ¿Cómo era posible que los cristianos en situaciones dolorosas como la que él estaba viviendo, no tuvieran una guardia a la cual recurrir sin pérdida de tiempo y conseguir un sacerdote para los sacramentos?

La idea de armar una guardia para casos de urgencia espiritual dio vueltas en su corazón. Se propuso visitar a sacerdotes y comprometió en su proyecto también a laicos amigos y lo presentó finalmente al arzobispo de Córdoba, monseñor Fermín Laffite, quien lo aprobó.

Se fundó así el Servicio Sacerdotal de Urgencia. La noche del 26 de octubre, festividad de Cristo Rey, de aquel año 1952, se puso en marcha por primera vez en Argentina una guardia con un sacerdote y dos laicos.

Este ejemplo cundió muy pronto en el país y en las distintas diócesis se crearon estos servicios según la idiosincrasia de cada lugar y siguen creciendo, llegando ya a 21 en el país.

En la ciudad de San Rafael, Mendoza, Argentina, esta actividad se cumple mediante guardias diarias, en la casa que el Servicio posee en calle San Juan 944.

En la diócesis el servicio lleva 21 años y ha efectuado 7.819 asistencias, lo cual arroja un promedio diario de 0.99 personas que han recibido la atención del sacerdote.

El Servicio Sacerdotal de Urgencia es una institución laica de la Iglesia Católica, de orden diocesano, que se ocupa de llevar auxilio espiritual a los enfermos que lo soliciten, durante la noche, en forma totalmente gratuita. Se dedica a trasladar y acompañar al sacerdote cuando lleva auxilio espiritual a los enfermos, en horarios nocturnos.

Esto conlleva una organización laica que construya, mantenga y amplíe la estructura física y espiritual necesaria para brindar la seguridad en el cumplimiento de lo que se ofrece y brinda.

Tanto sacerdotes como laicos son fundamentales para el cumplimiento de esta obra, ya que, sin los sacerdotes que administren los Sacramentos, o sin los laicos que aporten la colaboración y la organización para que el servicio pueda cumplir sus fines, éste no podría funcionar.

El 8 de abril de 1987, en Córdoba, Juan Pablo II dijo: "Sé que, como fruto de una iniciativa nacida en esta ciudad de Córdoba, se creó el primer Servicio Sacerdotal de Urgencia, a través de él cada noche sacerdotes y laicos en vigilante espera, se movilizan para atender el llamado de Cristo a través de sus enfermos. Se también que este hermoso ejemplo se ha multiplicado en diversas diócesis de la Argentina. Me da mucha alegría, y os aliento a continuar en este esfuerzo apostólico mediante el cual se hace visible la solicitud de la Iglesia, que vela día y noche por sus hijos más necesitados".

zenit.org

Talante positivo

Hace poco leí que ante el sufrimiento y las contrariedades es donde la mayor parte de la gente muestra su verdadero rostro. En otras situaciones es más fácil aparentar, pero en la antesala del quirófano, o ante una desgracia o un contratiempo importante, la gente suele abandonar toda inhibición y mostrarse tal como es.

Entonces se distingue muy bien a la gente positiva y a la negativa. Te encuentras, por ejemplo, a unos enfermos que sonríen, que te dicen que las cosas van bien, que sus dolores son quizá fuertes, pero soportables; que han visto a otros que están mucho peor que ellos y que no pueden quejarse; que no han perdido la alegría ni las ganas de vivir; que están agradecidos por los cuidados que reciben. Son la gente positiva.

Y hay otra gente, negativa, a quienes cuesta más ir a visitar cuando están enfermos. Ellos, o quienes les rodean, o unos y otros, no paran un momento de hablar de sus enfermedades, de sus terribles dolores, de sus interminables sufrimientos, de los imperdonables fallos que tienen con ellos los médicos y enfermeras, y de no se sabe cuantas cosas más. Y se pasan horas hablando de sus padecimientos, y de lo que les queda por pasar, haciendo mil profecías de sus supuestas desgracias.

— Pero esa gente suele ser tan negativa porque la vida le ha debido cargar de malos tragos. Probablemente no sea culpa suya.

Creo que no es ése el problema. Muchas veces resulta objetivamente más dolorosa y difícil la situación de quien menos se queja. A lo mejor esperas encontrar abrumada a una persona que ha sufrido una desgracia importante, y luego la ves muy entera. Y, por el contrario, te encuentras a otra totalmente hundida por una tontería, cuando lo tiene casi todo. ¿Por qué? Creo que es que son dos formas de afrontar la vida.

Piensa en tu vida. A lo mejor estás triste y tu situación no es objetivamente tan difícil. O, aun suponiendo que lo fuera, piensa si merece la pena dejarse arrastrar por la desesperanza. Piensa en que hay gente que lo pasa mucho peor y sabe sobreponerse.

Los conoces, quizá. Examina su forma de ser y de pensar. Intenta aprender de ellos.

iglesia.org