Tuesday, April 7, 2009
«La casa se llenó de la fragancia del perfume»
Es lo que se dice en el Cantar de los Cantares: «Tu nombre es un perfume que se expande; por eso te aman las doncellas. Llévame en pos de ti: ¡Corramos!» (1,3-4). Mientras el perfume permanecía encerrado, mientras Dios no era conocido en Judea, mientras su nombre sólo era grande en Israel (Sl 75,2) las doncellas no seguían a Jesús. Pero desde que se derramó por el mundo entero, las almas de los creyentes han seguido al Salvador... Rompió su frasco de alabastro para que todos se aprovecharan del perfume...; este acto nos recuerda al grano se trigo que «si no cae en tierra y muere, no da fruto» (Jn 12,24); de la misma manera, si no se rompe el frasco, no nos podemos ungir con el perfume.
Esta mujer no es la misma que es nombrada en otro evangelio por haber lavado los pies del Señor (Lc 7,38). Porque esta mujer que hasta entonces era un pecadora de mala vida..., inunda con sus lágrimas los pies del Salvador y se los seca con su cabellos; pero no es más que en apariencia que lava los pies del Salvador, porque en realidad es ella la que se lava de sus pecados...
Que os ocurra lo mismo a vosotros que vais a recibir el bautismo: puesto que todos somos pecadores y «nadie es puro, aunque su vida dure tan sólo un día» (Jb 14,4 LXX)..., comenzad por agarrar los pies del Salvador, lavadlos con vuestras lágrimas, enjugádselos con vuestros cabello; cuando hayáis hecho esto, entonces le tocaréis la cabeza, tal como lo hace la mujer en Marcos. En el momento de bajar a la fuente de la vida con el Salvador, debéis fijaros cómo el perfume llega a la cabeza del Salvador. Porque «si la cabeza de todo hombre es Cristo» (1C 11,3), también vuestra cabeza debe estar perfumada, pues por el bautismo recibiréis esta unción.
iglesia.org
Monday, April 6, 2009
Jóvenes españoles adelantan al Papa el ambiente de la Jornada de Madrid 2011
La cruz había sido entregada el domingo por una delegación proveniente de Sydney, después de la ceremonia del Domingo de Ramos en la Plaza de San Pedro. El próximo Viernes Santo peregrinará por las calles de Madrid y durante estos dos años restantes para la Jornada, recorrerá diferentes ciudades españolas.
Una audiencia festiva y espiritual
Al grito de "Viva el Papa, Olé", "Viva el Papa, Benedicto," "viva el Cardenal Rouco", los jóvenes españoles se preparaban desde las 9:30 de la mañana dentro del Aula Pablo VI para la audiencia que comenzó a las 11 de la mañana.
Ondeaban las banderas de España, se escuchaban los aplausos, las consignas y las panderetas. Dentro del aula sobresalían dos abanicos gigantes que decían "España con el Papa". Algunos jóvenes aplaudían, hacían la ola y bailaban en trenecito. Un grupo más le cantaba a María de la Almudena.
"Muchos jóvenes españoles no pudieron venir a Roma. Se han quedado tristemente en casa, pero van a recibir la cruz. Más tarde, ésta va a pasar por toda España donde toda la gente aspira verla", explicó a ZENIT Santiago Diego Pérez, uno de los jóvenes españoles perteneciente a la delegación de la juventud de la arquidiócesis de Madrid.
"La cruz es un símbolo de que la Iglesia está joven. Hay gente que ya está preparándose, que tiene ilusión para que esta llama no se apague", aseguró el joven.
Para Verónica Montero, de 23 años, perteneciente al Camino Neocatecumenal, la Jornada Mundial de la Juventud es una oportunidad para mostrar una fe viva en su país: "creo que es importantísimo que la sociedad española vea esta Iglesia que es una madre, que te cuida, te acoge y te muestra a Jesús, quien está por encima de tantas ambiciones como el dinero o el ser el primero de la clase".
Por su parte, Fulgencio, un joven sacerdote, quien vino con un grupo de 70 jóvenes de la parroquia santa Teresa Benedicta de la Cruz de Madrid, aseguró a ZENIT: "Es muy hermoso ver que la cruz atraviesa todos los mares, desde Sydney hasta Madrid. Espero que Madrid 2011 anime a mucha gente: desde los gobernantes hasta los mismos miembros de la Iglesia".
Después de la alegría y el jolgorio con la que esperaban al Papa, los jóvenes escucharon atentos y reverentes la intervención del pontífice en español: "La preparación de la Jornada Mundial de la Juventud, cuyos trabajos habéis comenzado con mucha ilusión y entrega, serán recompensados con el fruto que pretenden estas Jornadas: renovar y fortalecer la experiencia del encuentro con Cristo muerto y resucitado por nosotros".
"El Papa está con nosotros, nos dijo que somos la base que tenemos que sostener la Iglesia. Nos ha llamado y hemos acudido sin miedo", afirmó el joven Juan Serrat de la parroquia San Juan de la Cruz en Madrid.
Juan, junto con un grupo reducido de jóvenes, después de la audiencia, pudo ver de cerca al Papa, darle la mano y dirigirle algunas palabras: "Ha sido muy emocionante. No sabes cómo reaccionar. Benedicto XVI es un Papa maravilloso. Me habló y me preguntó por la camiseta que tenía puesta, le dije que es la que tendremos en la Jornada Mundial de 2011".
"El Papa Benedicto XVI ama a los jóvenes. Mostraremos la cruz donde se encuentra clavada la salvación del mundo sin temor alguno", concluyó el cardenal Ruoco Varela durante la audiencia.
"Cultivad las iniciativas que permitan a los jóvenes sentirse miembros de la Iglesia, en plena comunión con sus pastores y con el Sucesor de Pedro", dijo el Papa Benedicto XVI a los jóvenes españoles.
zenit.org
Saturday, April 4, 2009
Domingo de Ramos
Los que iban delante y detrás de Jesús gritaban:
"¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!"
Entró a la ciudad de Jerusalén, que era la ciudad más importante y la capital de su nación, y mucha gente, niños y adultos, lo acompañaron y recibieron como a un rey con palmas y ramos gritándole “hosanna” que significa “Viva”. La gente de la ciudad preguntaba ¿quién es éste? y les respondían: “Es el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea”. Esta fue su entrada triunfal.
La muchedumbre que lo seguía estaba formada por hombres, mujeres y niños, cada uno con su nombre, su ocupación, sus cosas buenas y malas, y con el mismo interés de seguir a Jesús. Algunas de estas personas habían estado presentes en los milagros de Jesús y habían escuchado sus parábolas. Esto los llevó a alabarlo con palmas en las manos cuando entró en Jerusalén.
Fueron muchos los que siguieron a Cristo en este momento de triunfo, pero fueron pocos los que lo acompañaron en su pasión y muerte.
Mientras esto sucedía, los sacerdotes judíos buscaban pretextos para meterlo en la cárcel, pues les dio miedo al ver cómo la gente lo amaba cada vez más y como lo habían aclamado al entrar a Jerusalén.
¿Qué significado tiene esto en nuestras vidas?
Es una oportunidad para proclamar a Jesús como el rey y centro de nuestras vidas. Debemos parecernos a esa gente de Jerusalén que se entusiasmó por seguir a Cristo. Decir “que viva mi Cristo, que viva mi rey...” Es un día en el que le podemos decir a Cristo que nosotros también queremos seguirlo, aunque tengamos que sufrir o morir por Él. Que queremos que sea el rey de nuestra vida, de nuestra familia, de nuestra patria y del mundo entero. Queremos que sea nuestro amigo en todos los momentos de nuestra vida.
Explicación de la Misa del Domingo de Ramos
La Misa se inicia con la procesión de las palmas. Nosotros recibimos las palmas y decimos o cantamos “Bendito el que viene en el nombre del Señor”. El sacerdote bendice las palmas y dirige la procesión. Luego se comienza la Misa. Se lee el Evangelio de la Pasión de Cristo.
Al terminar la Misa, nos llevamos las palmas benditas a nuestro hogar. Se acostumbra colocarlas detrás de las puertas en forma de cruz. Esto nos debe recordar que Jesús es nuestro rey y que debemos siempre darle la bienvenida en nuestro hogar. Es importante no hacer de esta costumbre una superstición pensando que por tener nuestra palma, no van a entrar ladrones a nuestros hogares y que nos vamos a librar de la mala suerte.
Oración para poner las palmas benditas en el hogar:
Bendice Señor nuestro hogar.
Que tu Hijo Jesús y la Virgen María reinen en él.
Por tu intercesión danos paz, amor y respeto,
para que respetándonos y amándonos
los sepamos honrar en nuestra vida familiar,
Sé tú, el Rey en nuestro hogar.
Amén.
catholic.net
Semana Santa
CONOZCAMOS
NUESTRA FE CATÓLICA
La Pasión de Jesucristo
Llega una SEMANA SANTA más. Esta semana no es de vacaciones, de diversión... los católicos recordamos la MUERTE DE JESÚS.
¡ Tenemos ganas de que esta Semana Santa sea diferente a la de otros años, queremos vivirla profundamente !
- Hemos preparado para ti, un recorrido por la PASIÓN DE JESÚS, ¿Cómo fue, qué pasó, qué sintió Él?, ¿Qué puedes decirle en cada momento?
PASIÓN DE JESÚS
1) ORACIÓN EN EL HUERTO:
- Entonces vino Jesús con ellos a un lugar llamado Getsemaní y les dijo: Siéntense aquí mientras yo voy a orar.
Señor: ayúdame como tú, a nunca alejarme de la oración. Enséñame a rezar y a orar.
- Y tomando consigo a Pedro, Santiago y Juan, comenzó a sentir temor y angustia y les decía: Triste está mi alma hasta la muerte, permanezcan aquí y velen.
Señor: me duele verte tan triste, hoy que te acompaño en tu pasión, quiero decirte que te amo y que estoy contigo.
- Y adelantándose un poco, se acostó sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, aparta de mí este cáliz; sin embargo, no se haga como yo quiero, sino como quieres Tú.
Señor: ayúdame a que cuando yo sufra o cuando le pida algo a Dios, siempre le diga como Tú: hágase tu voluntad y no la mía.
- Entonces se le apareció un ángel del cielo que le confortaba.
Gracias Dios mío, porque Tu nunca nos dejas solos cuando sufrimos, siempre nos mandas consuelo y fuerzas.
- Regresó a donde sus discípulos y los encontró dormidos y dijo a Pedro: Simón, ¿duermes? ¿Ni una hora has podido velar conmigo? Velad y orad para que no entréis en tentación.
Perdóname Jesús, cuántas veces me ha vencido la flojera y no he hecho eso que Tú me pedías. Que nunca deje de orar para que sea fuerte cuando tenga una tentación.
2) NEGACIÓN DE PEDRO:
- Entonces llegaron los soldados al huerto, le prendieron y le llevaron a la casa de Caifás, el pontífice. Pedro le siguió de lejos y entrando se sentó con los criados para ver el desenlace. Una sierva le dijo a Pedro: Tú estabas con Jesús, eres de ellos. Pedro lo negó tres veces diciendo: no conozco a ese hombre que ustedes dicen.
Entonces cantó el gallo, y Pedro se acordó que Jesús le había dicho: Antes de que cante el gallo, me habrás negado tres veces. Después, salió y lloró amargamente.
Perdóname Jesús, yo también te he negado, he dicho que todo lo tuyo no me importa tanto, me ha dado pena decir que soy seguidor tuyo.
¿ Por qué me importará más lo que piensen los demás, que lo que Tú piensas de mí?
3) PILATOS SE LAVA LAS MANOS :
- Llevaron entonces a Jesús ante los sacerdotes judíos y después ante Pilatos (que era como el gobernador). Pilatos les dijo: Me han traído este hombre como alborotador del pueblo, más no he hallado delito alguno contra Él. Entonces todos empezaron a gritar ¡Crucifícale! ¡Crucifícale!
Entonces Pilatos tomó agua y se lavó las manos delante de la muchedumbre diciendo: Yo soy inocente de esta sangre.
¿ Por qué Señor algunas veces seré como Pilatos, cobarde ? Sabiendo que algo está mal hecho, lo hago y me lavo las manos. Ayúdame Jesús a ser valiente para hacer siempre lo correcto, lo que Tú me has enseñado.
4) JESÚS ES AZOTADO Y LE PONEN
UNA CORONA DE ESPINAS:
- Jesús fue azotado hasta quedar su cuerpo en carne viva, después los soldados lo llevaron dentro y reuniendo a toda la corte, le vistieron con una capa y le enterraron en la cabeza una corona hecha de espinas. Más sangre, más dolor. Después comenzaron a burlarse de Él, le herían en la cabeza con una caña y le escupían, e hincando la rodilla le decían: Salve rey de los judíos.
Mi querido Jesús: me duele tanto verte asì, humillado, pisoteado, azotado, sangrando por dentro y por fuera. Los hombres a quienes tanto amas, te hemos pagado así.
Tú, siendo Dios no tenías necesidad de sufrir todo eso, pero quisiste hacerlo por todos los hombres, ¡ por mí !... porque sabías que con tu sufrimiento se me perdonarían todos mis pecados. Pagaste con tu sangre el precio de mi salvación. ¡ Gracias Jesús por amarme tanto !
5) JESÚS CARGA SU CRUZ:
- Tomaron a Jesús, que llevando su cruz, caminò hacia el sitio llamado Calvario.
Jesús no puedes más y, aún así, cargas tu cruz, caes y te vuelves a levantar... Enséñame a mí a llevar mi cruz, mis penas, mis dificultades con valor como tú y enséñame a levantarme cada vez que caiga.
- Echaron mano de un hombre llamado Simón de Cirene para que le ayudara a llevar la cruz.
Señor, yo puedo ser Simón de Cirene acompañarte para cargar tu cruz. Yo puedo rezar y ofrecerte sacrificios para consolarte, para demostrarte mi amor, para hacer más pequeño ese inmenso dolor que sientes. Dame la fortaleza también Señor para ayudar a mis hermanos que sufren a llevar su cruz con amor.
6) JESÚS ES CRUCIFICADO :
- Llegando al lugar, le crucificaron, clavaron sus manos y sus pies a la cruz. Siguieron burlándose de Él, diciéndole: Si eres el hijo de Dios, sálvate a ti mismo.
Jesús dijo: Padre, perdònalos, porque no saben lo que hacen.
Cuanto dolor, cuanta crueldad, cuanta burla y
Tú, Jesús, todavía nos perdonas, nos disculpas.
Gracias porque yo peco y me vuelves a perdonar una y otra vez. ¡ De que tamaño será, Señor, tu amor por mí! Enséñame a perdonar a mis hermanos como Tú me perdonas a mi.
7) JESÚS NOS DEJA A SU MADRE :
Estaban junto a la cruz su Madre y Juan su discípulo a quien amaba. Dijo Jesús: Mujer, he ahì a tu hijo. Luego dijo a Juan: He ahí a tu Madre.
Con esto Jesús quisiste antes de irte de este mundo, dejar a María como madre de todos los hombres. ¡Todavía nos regalaste lo más querido para ti, a tu madre! Te prometo Señor, querer mucho a la Virgen, tu Madre.
8) JESÚS MUERE EN LA CRUZ :
Jesús con voz fuerte dijo: Todo está consumado, en tus manos entrego mi espíritu y murió...
Señor, ojalá yo pueda el día de mi muerte decir al Padre: Padre, he acabado todo lo que tú me pediste, entrego mi alma en tus manos.
9) AL TERCER DIA JESÚS RESUCITÓ:
Jesús fue sepultado y pusieron soldados afuera de la tumba. Al amanecer del tercer día, fueron María Magdalena con la otra María a ver el sepulcro. Vino un gran terremoto, un ángel bajó del cielo y dijo: No teman, al que buscan no està aquì, ha resucitado, segùn lo habìa dicho.
Más tarde Jesús se les presentó a las mujeres y después a los discípulos varias veces.
¡ Que alegría Señor! Has triunfado, has acabado con la muerte. Gracias a ti yo podré también cuando muera, resucitar y vivir para siempre contigo y con el Padre en el cielo.
¡ Gracias Jesús por venir al mundo, por sufrir y resucitar por mí!
laverdadcatolica.org
¡FELIZ SEMANA SANTA!
El secreto de la vida, la esperanza; según el predicador del Papa
El padre Raniero Cantalamessa O.F.M. Cap., reflexionó en la última meditación de Cuaresma, que ha venido ofreciendo los viernes de este período litúrgico, en "El Espíritu Santo, alma de la escatología cristiana" ("También nosotros, que poseemos las primicias del Espíritu, nosotros mismos gemimos en nuestro interior esperando" Romanos 8, 23).
"¡Necesitamos esperanza para vivir y necesitamos Espíritu Santo para esperar!", explicó en la conclusión de su meditación pronunciada en la Capilla Redemptoris Mater del palacio apostólico vaticano.
"Uno de los principales peligros en el camino espiritual es el de desalentarse ante la repetición de los mismos pecados y la aparentemente inútil sucesión de propósitos y recaídas. La esperanza nos salva. Nos da la fuerza para recomenzar siempre de nuevo, para creer cada vez que esa será la ocasión buena, la de la verdadera conversión", reconoció.
"Actuando así, se conmueve el corazón de Dios, quien vendrá en nuestra ayuda con su gracia", aclaró.
Ahora bien, añadió, "no podemos contentarnos con tener esperanza sólo para nosotros. El Espíritu Santo quiere hacer de nosotros sembradores de esperanza".
"No hay don más bello que difundir esperanza en casa, en comunidad, en la Iglesia local y universal. Es como ciertos productos modernos que regeneran el aire, perfumando todo el ambiente".
Por este motivo, concluyó el predicador, La Iglesia necesita un "perenne Pentecostés; necesita fuego en el corazón, palabra en sus labios, profecía en la mirada... Necesita, la Iglesia, recuperar el ansia, el gusto y la certeza de su verdad".
El padre Cantalamessa deseó, por último al Papa y a sus colaboradores "una feliz y santa Pascua". A él le corresponderá dirigir la meditación durante la celebración de la Pasión que presidirá el Papa en la Basílica de San Pedro el Viernes Santo.
zenit.org
Thursday, April 2, 2009
IV aniversario de la muerte del papa Juan Pablo II
radiovaticana.org
Wednesday, April 1, 2009
La verdad os hará libres
En aquel tiempo, Jesús dijo a los que habían creído en Él: “Si se mantienen fieles a mi palabra, serán verdaderos discípulos míos, conocerán la verdad y la verdad os hará libres”. Ellos replicaron: “Somos hijos de Abraham y nunca hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Serán libres?” Jesús les contestó: “Yo les aseguro que todo el que peca es un esclavo y el esclavo no se queda en la casa para siempre; el hijo sí se queda para siempre. Si el Hijo les da la libertad, serán realmente libres. Ya sé que son hijos de Abraham; sin embargo tratan de matarme, porque no aceptan mis palabras.
Yo hablo de lo que he visto en casa de mi Padre: ustedes hacen lo que han oído en casa de su padre”. Ellos le respondieron: “Nuestro padre es Abraham”. Jesús les dijo: “Si fueran hijos de Abraham, harían las obras de Abraham. Pero tratan de matarme a mí, porque les he dicho la verdad que oí de dios. Eso no lo hizo Abraham. Ustedes hacen las obras de su padre”. Le respondieron: “Nosotros no somos hijos de la prostitución. No tenemos más padre que a Dios”. Jesús les dijo entonces: “Si Dios fuera su Padre me amarían a mí, porque yo salí de Dios y vengo de Dios; no he venido por mi cuenta, sino enviado por Él”.
Reflexión
Ser discípulo de Cristo quiere decir permanecer fieles a su palabra. Sin darnos cuenta podemos llegar a ser esclavos de nuestros pecados. Sin embargo, nos atrevemos a decir: “Yo soy un buen cristiano, no soy blasfemo, no robo, no mato y voy a misa todos los domingos”.
Del mismo modo los judíos decían: “Nosotros somos descendencia de Abraham, y no hemos sido nunca esclavos de nadie”. Ser fiel a la palabra de Cristo no consiste en decir “no”. Más bien es un decir “sí”. No significa vivir cumpliendo vagamente unos preceptos, no significa adherirse a una ley neutra que endurece nuestros corazones como aquellos de los fariseos. Quiere decir, sin embargo, querer ir más allá del egoísmo, aceptar ser fiel al máximo mandamiento que nos ha dejado Cristo: el amor.
Podemos preguntarnos: ¿Amamos verdaderamente? ¿Sabemos amar? De los primeros cristianos se decía: “Mirad cómo se aman”. ¿Qué se puede decir de nosotros? : “¿Mirad cómo se critican sin piedad?”
Abramos nuestros corazones para permanecer fieles a la Palabra de Cristo para que pueda llamarnos sus discípulos.
catholic.net